jueves, 28 de junio de 2012

DE PRINCESAS Y LOBOS. CARTAS DE AMOR.

Princesita de cuento que vives en un castillo de cristal, a la vera de un lago custodiado por un monstruo que sueña con vientos del Oeste y esperanzas del Este...
Princesita de cuento que canta a la luna desde lo más alto de la más oscura torre...
Princesita de cuento que no espera la llegada de ningún hada madrina ni teme a ninguna bruja malvada salvo a sus propios fantasmas...
Simplemente, princesita de cuento....
¿Tienes algún nuevo cuento que contarme? A.

Desde lo más alto de la más alta torre, desde mi torre donde ando cantando a la luna, tengo que decir que aguardo el momento de ver a uno de los lobos escapados del cuento de Caperucita, aburrido de andar con juegos de niños... Tengo ganas de ver a ese Lobo que perseguía alguna que otra estrella por el firmamento Lisboeta, pero que también está un poco cansado de estrellear y no pescar ninguna.
Lobo, ¿tienes hambre? Yo tengo hambre de comerme el mundo, de nadar por tus estrellas, de pisar las piedras de calzada de tu firmamento.
¿Vienes a contarme un cuento y a desenredar estrellas conmigo, y así comernos los malos recuerdos y recordar sólo los bonitos, mi amigo Lobo?
Te quiero. L.

Princesita, iría a contarte todos los cuentos de todos los libros de todos los escritores del mundo. Iría a desenredar una a una todas las estrellas de todas las constelaciones de todo el universo... Algún día, iré a recordarte de tu torre y te prometo comernos los malos recuerdos, recordar los buenos y reescribir nuestro propio cuento. Así algún día, en un futuro, otro lobo tendrá una historia nueva para otra princesita.
YO también. A.

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